El avance de la agricultura argelina comienza a reflejarse en los análisis internacionales. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha constatado un aumento de la producción de cereales, aceite de oliva y derivados de la soja, confirmando que el país magrebí progresa en su estrategia para reforzar la soberanía alimentaria y reducir su dependencia del exterior.
Las estimaciones estadounidenses, elaboradas mediante imágenes por satélite y el análisis de datos públicos, prevén que Argelia alcance en 2026 una producción de aproximadamente 4,65 millones de toneladas de cereales.
La cifra incluye 3,2 millones de toneladas de trigo, lo que supone un crecimiento del 7% respecto a la campaña anterior, y 1,35 millones de toneladas de cebada, un 13% más. Las autoridades argelinas son todavía más optimistas y esperan una cosecha récord cercana a los cinco millones de toneladas, previsión que también recoge la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Según este organismo, sería la mayor cosecha cerealista del país desde 2019. TSA Algérie, FAO
Millones de hectáreas al servicio de la seguridad alimentaria
Argelia dedica actualmente alrededor de 1,8 millones de hectáreas al trigo, un millón a la cebada y 80.000 a la avena. La expansión de los cultivos estratégicos y la incorporación progresiva de nuevas superficies agrícolas, especialmente en el sur del país, forman parte de una política destinada a aumentar la producción nacional.
El crecimiento registrado resulta especialmente significativo debido a las dificultades climáticas y a la escasez de precipitaciones que afectan periódicamente al norte de África. La mejora de los resultados demuestra el efecto de las inversiones realizadas en semillas, fertilizantes, mecanización e irrigación.
El reto ahora consiste en aprovechar mejor los aproximadamente siete millones de hectáreas destinadas a grandes cultivos, ya que una parte considerable permanece en barbecho. Su incorporación progresiva a la producción podría elevar todavía más la capacidad agrícola argelina.
La industria argelina de la soja despega
Uno de los avances más destacados se encuentra en la transformación industrial de la soja. La producción de harina o torta de soja, utilizada principalmente para alimentar al ganado y a las aves, pasó de una media de 758.600 toneladas durante el periodo 2016-2025 a 1,29 millones de toneladas en 2024 y 1,74 millones en 2025.
Este fuerte crecimiento está relacionado con la entrada en funcionamiento de nuevas plantas de trituración en territorio argelino. En lugar de limitarse a importar productos ya transformados, Argelia está desarrollando capacidad industrial propia, generando actividad económica y aumentando su autonomía en una cadena esencial para la ganadería.
La producción nacional de aceite de soja también superó las 400.000 toneladas en 2025, frente a las 297.000 toneladas registradas durante el año anterior.
El aceite de oliva argelino gana terreno
El informe estadounidense también destaca la producción de 76.000 toneladas de aceite de oliva durante 2025. Esta evolución se apoya en la extensión de los olivares hacia zonas esteparias y en los programas técnicos aplicados en el norte del país.
La ampliación de las plantaciones permite diversificar la agricultura, recuperar terrenos y consolidar un producto con importantes posibilidades de crecimiento tanto en el mercado nacional como en el internacional.
Una transformación agrícola que ya atrae miradas internacionales
El maíz continúa siendo uno de los principales desafíos, pues su cultivo requiere abundante irrigación y Argelia todavía importa grandes cantidades para atender las necesidades de una industria avícola en expansión. Sin embargo, el fortalecimiento de la producción de cereales y la rápida industrialización de la soja muestran que el país está construyendo las bases necesarias para reducir gradualmente esa dependencia.
Que una potencia agrícola como Estados Unidos analice mediante satélites y estudios especializados la evolución del campo argelino demuestra la importancia económica y estratégica que está adquiriendo el sector.
Argelia todavía tiene retos relacionados con el agua, el rendimiento de las tierras y el aprovechamiento del barbecho, pero los resultados son claros: aumentan las cosechas, se amplían las superficies cultivadas y se desarrollan industrias nacionales capaces de transformar las materias primas. El país comienza así a convertir su enorme potencial territorial en una verdadera herramienta de soberanía alimentaria y diversificación económica.